Informa de la lesión a tu empleador comunicándoselo de inmediato a tu supervisor. Si tu lesión o enfermedad se desarrolló con el tiempo, notifícala tan pronto como sepas o sospeches que está relacionada con tu trabajo. Informar de la lesión oportunamente puede ayudarte a evitar problemas o retrasos al recibir beneficios, incluida la atención médica que puedas necesitar. Si tu empleador no tiene conocimiento de tu lesión dentro de los 30 días y esto le impide investigar adecuadamente el incidente y sus causas, podrías perder tu derecho a recibir beneficios de compensación laboral. Busca atención médica de emergencia si la necesitas. Tu empleador puede indicarte dónde acudir para recibir tratamiento. Informa al profesional de la salud que tu lesión o enfermedad está relacionada con el trabajo. Completa un formulario de reclamación y entrégaselo a tu empleador. Tu empleador debe entregarte o enviarte por correo un formulario de reclamación dentro de un día laborable después de tener conocimiento de tu lesión o enfermedad.
















